Querido Silvio:
Aquí, en España, todos te echamos de menos. Tú dirás que con razón, porque en realidad nos corroe la envidia de cómo estás dejando Italia: limpia como los chorros del oro.
No vendría mal que dieses un par de clases vespertinas a este chico, Zapatero, que anda un poco despistadillo con lo de la crisis y el mantenimiento del Estado del Bienestar. Y es que todos queremos vivir como vives tú en Italia. Eres nuestro héroe.
Cada día sueño con ese mundo mejor que la gente como tú está construyendo para que las generaciones presentes y futuras lo disfruten, y cada día me ilusiono más y no veo el momento de disfrutar de todo lo bueno que estás inculcando no ya en Italia, sino en todo el mundo: nos podremos ir de putas sin pagar, que para eso tenemos amigos que se ocupen de lo terrenal; podremos (por fin) repatriar todo ese dinero ganado honradamente, con el sudor de nuestra frente, que tenemos en paraísos fiscales; nos olvidaremos de esas chorradas que no sé quién inventó de la separación de poderes del Estado -tú lo has conseguido: eres uno y trino-, podremos utilizar nuestros cargos públicos para crear riqueza, especialmente de nuestras empresas privadas; podremos tocar con una mano el culo de una ministra mientras con la otra ponemos cuernos al primer idiota que se nos cruce en el camino (y no sólo con la mano, je je); tendremos esclavos negros, o como tú dices, bronceados, que es la ilusión de toda mi familia desde hace generaciones…
En fin, que me falta espacio para contar todas las bondades de tu forma de ser y de gobernar. Eso sí, siempre con estilo, con elegancia, que para algo te llaman “Il Cavagliere”. Si hasta pareces más joven desde que eres el jefe. A ver si aprenden estos paletos del resto de Europa.
Bueno, Silvio, cuídate mucho, que te nos tienes que perpetuar en el poder todo el tiempo posible para que el mundo sea un lugar mejor para vivir. Y ven pronto a España, que aquí hay mucha gente que te adora. Sin ir más lejos, me han dicho que hay un alemán afincado aquí, un tal Gürtel, que sigue tus enseñanzas al pie de la letra, y no le va nada mal.
Un fuerte abrazo, Silvio. Y recuerdos a las chicas.
Y lo peor, lo peor, lo peor…..a que no sabeis que es? Pues, coño!, que ademas le han legitimado con sus votos la mayoria de los italianos, y entonces, ahora, no pueden quejarse, porque nadie se cree, que no sabian como se las gastaba este capone actual….je, je, je…….
Bueno, Sagitillas, parece que ya se están empezando a cansar. Lo malo es que para cuando lo larguen de una buena patada en el trasero se habrá llevado hasta la vajilla.
Una lástima.